martes, septiembre 20, 2005
Porque me pregunto...

La soledad comienza en el estómago.
Mi vida es algo extraña.
Circulación uno, dos y tres
Camino buscado, predecido , inventado.
Esperado...
Silencio intestinal que envuelve el inconformismo,la insatisfacción.
¿A los treinta qué?.
¿Cuál o cuales son los supuestos de normalidad?
Esos que siempre me importaron un carajo, porque
Yo tenía los míos.
Y daba lo mismo sufrir,
porque sabía dónde quería llegar.
Ahora estoy en medio. Entre el éxito y la mediocridad. Y parece que no avanzo,
parece que dispongo mal mis energías; o que me equivoqué al comenzar, porque si de hacer se trata, ¡vamos!, lo mío es conseguir, pero, entonces,
¿ qué?.
Puta división de capacidades .
Y siento que me queda la mitad de la vida y se vive al doble de la velocidad.
Tres de trenes ha de ser, porque ruidosos son los años.
Se comienza a correr en contra de lo que no queremos que sea.
Me gustaba más luchar solo por seguir, solo por encontrar aquello que deseaba; porque no alcanzaba para más, y la esperanza era suficiente. Lo demás ya llegaría.
Correr... evitando el mediocre estanco,
Arrancando de tus ilusiones inconclusas y latentes
Conciliando lo que es con lo que debe, con lo que puede y con lo que quieres,
No me agrada.
Sosteniendo credos. Así estoy, o al menos, así me siento.
Sonriéndole a mis dudas,
Reclutando directrices
Susurrándole a los días
Cuidando que me dejen escuchar...aquello que me avisan fuera de contexto.
domingo, agosto 21, 2005
soli-lo-queos
soli-lo-queos
NO TAN ALTO
DE cuando en cuando y a lo lejos
hay que darse un baño de tumba.
Sin duda todo está muy bien y todo está muy mal, sin duda.
Van y vienen los pasajeros, crecen los niños y las calles,
por fin compramos la guitarra que lloraba sola en la tienda.
Todo está bien, todo está mal. Las copas se llenan y vuelven
naturalmente a estar vacías y a veces en la madrugada,
se mueren misteriosamente.
Las copas y los que bebieron.
Hemos crecido tanto que ahora no saludamos al vecino
y tantas mujeres nos aman que no sabemos cómo hacerlo.
Qué ropas hermosas llevamos! Y qué importantes opiniones!
Conocí a un hombre amarillo que se creía anaranjado
y a un negro vestido de rubio.
Se ven y se ven tantas cosas.
Vi festejados los ladrones por caballeros impecables
y esto se pasaba en inglés.
Y vi a los honrados, hambrientos, buscando pan en la basura.
Yo sé que no me cree nadie.
Pero lo he visto con mis ojos.
Hay que darse un baño de tumba y desde la tierra cerrada
mirar hacia arriba el orgullo.
Entonces se aprende a medir.
Se aprende a hablar, se aprende a ser.
Tal vez no seremos tan locos, tal vez no seremos tan cuerdos.
Aprenderemos a morir .A ser barro, a no tener ojos.
A ser apellido olvidado.
Hay unos poetas tan grandes que no caben en una puerta
y unos negociantes veloces que no recuerdan la pobreza.
Hay mujeres que no entrarán por el ojo de una cebolla
y hay tantas cosas, tantas cosas, y así son, y así no serán.
Si quieren no me crean nada.
Sólo quise enseñarles algo.
Yo soy profesor de la vida,
vago estudiante de la muerte
y si lo que sé no les sirve
no he dicho nada, sino todo.
NO TAN ALTO
DE cuando en cuando y a lo lejos
hay que darse un baño de tumba.
Sin duda todo está muy bien y todo está muy mal, sin duda.
Van y vienen los pasajeros, crecen los niños y las calles,
por fin compramos la guitarra que lloraba sola en la tienda.
Todo está bien, todo está mal. Las copas se llenan y vuelven
naturalmente a estar vacías y a veces en la madrugada,
se mueren misteriosamente.
Las copas y los que bebieron.
Hemos crecido tanto que ahora no saludamos al vecino
y tantas mujeres nos aman que no sabemos cómo hacerlo.
Qué ropas hermosas llevamos! Y qué importantes opiniones!
Conocí a un hombre amarillo que se creía anaranjado
y a un negro vestido de rubio.
Se ven y se ven tantas cosas.
Vi festejados los ladrones por caballeros impecables
y esto se pasaba en inglés.
Y vi a los honrados, hambrientos, buscando pan en la basura.
Yo sé que no me cree nadie.
Pero lo he visto con mis ojos.
Hay que darse un baño de tumba y desde la tierra cerrada
mirar hacia arriba el orgullo.
Entonces se aprende a medir.
Se aprende a hablar, se aprende a ser.
Tal vez no seremos tan locos, tal vez no seremos tan cuerdos.
Aprenderemos a morir .A ser barro, a no tener ojos.
A ser apellido olvidado.
Hay unos poetas tan grandes que no caben en una puerta
y unos negociantes veloces que no recuerdan la pobreza.
Hay mujeres que no entrarán por el ojo de una cebolla
y hay tantas cosas, tantas cosas, y así son, y así no serán.
Si quieren no me crean nada.
Sólo quise enseñarles algo.
Yo soy profesor de la vida,
vago estudiante de la muerte
y si lo que sé no les sirve
no he dicho nada, sino todo.
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