domingo, agosto 21, 2005

soli-lo-queos

soli-lo-queos
NO TAN ALTO

DE cuando en cuando y a lo lejos
hay que darse un baño de tumba.
Sin duda todo está muy bien y todo está muy mal, sin duda.
Van y vienen los pasajeros, crecen los niños y las calles,
por fin compramos la guitarra que lloraba sola en la tienda.
Todo está bien, todo está mal. Las copas se llenan y vuelven
naturalmente a estar vacías y a veces en la madrugada,
se mueren misteriosamente.
Las copas y los que bebieron.
Hemos crecido tanto que ahora no saludamos al vecino
y tantas mujeres nos aman que no sabemos cómo hacerlo.
Qué ropas hermosas llevamos! Y qué importantes opiniones!
Conocí a un hombre amarillo que se creía anaranjado
y a un negro vestido de rubio.
Se ven y se ven tantas cosas.
Vi festejados los ladrones por caballeros impecables
y esto se pasaba en inglés.
Y vi a los honrados, hambrientos, buscando pan en la basura.
Yo sé que no me cree nadie.
Pero lo he visto con mis ojos.
Hay que darse un baño de tumba y desde la tierra cerrada
mirar hacia arriba el orgullo.
Entonces se aprende a medir.
Se aprende a hablar, se aprende a ser.
Tal vez no seremos tan locos, tal vez no seremos tan cuerdos.
Aprenderemos a morir .A ser barro, a no tener ojos.
A ser apellido olvidado.
Hay unos poetas tan grandes que no caben en una puerta
y unos negociantes veloces que no recuerdan la pobreza.
Hay mujeres que no entrarán por el ojo de una cebolla
y hay tantas cosas, tantas cosas, y así son, y así no serán.
Si quieren no me crean nada.

Sólo quise enseñarles algo.
Yo soy profesor de la vida,
vago estudiante de la muerte
y si lo que sé no les sirve
no he dicho nada, sino todo.